RUTA POR LOS GRANDES PUERTOS DE GREDOS

La Sierra de Gredos cuenta con fantásticas carreteras que nos adentran en valles y montañas majestuosas. Un santuario para los motoristas, que encuentran en los grandes puertos del Sistema Central un decorado perfecto para disfrutar de la moto. Diseñada y guiada por Quique Arenas, la ruta “Gredos, picos y valles” de V-Strom On Road tuvo como base el hotel Posada del Agua (Ávila), un alojamiento recomendado por Ruralka.

El track parte de Navaluenga por la AV-902, bordeando el embalse del Burguillo, a través de una carretera perfecta para disfrutar de una conducción escénica. Los primeros kilómetros sirven para rodar por los pueblos del valle del alto Alberche. El río, afluente del Tajo, se encajona por escabrosas gargantas entre las que se intercalan terrenos relativamente llanos o navas (los topónimos así lo recuerdan: Navalosa, Navarrevisca, Navatalgordo, Navalacruz, Navaquesera, Navaluenga…). Grandes bloques de piedra escoltan nuestro paso. Dejamos atrás Hoyocasero y realizamos la primera parada en un establecimiento emblemático: Venta del Obispo.

En el grupo hay muchas “seis y medio” y una 1050 abriendo camino. ¡Cómo va la V-Strom! Es una moto versátil, noble y disfrutona. Cuenta con unos bajos que se adaptan a la orografía de la ruta a la perfección. Cuando toca trazar por carreteras ratoneras, su esencia trail se manifiesta con absoluta solvencia. En carreteras abiertas, el motor estira hasta el infinito. Así da gusto devorar kilómetros.

Conectamos con la N-502 y buscamos la divisoria natural entre la Meseta Norte y la Meseta Sur. El puerto del Pico, siempre imponente, nos recibe con su histórico leguario y su indicador de distancias a Ávila y Madrid. Un paso que hunde sus orígenes en el tiempo, y que ha servido a lo largo de los siglos como importante vía central de comunicación en el eje longitudinal de la península. Observamos la calzada y las cabras montesas nos observan a nosotros. Las piedras de esta antigua vía de comunicación esconden su pasado: utilizada posiblemente desde tiempo prehistórico, la calzada ha sido romana, cañada de la Mesta Leonesa Occidental durante la trashumancia y ruta de la Carretería desde el siglo XV.

Descendemos hasta Cuevas del Valle y Mombeltrán, pero rápidamente trepamos por un estrecho cordón asfáltico que nos conduce nuevamente a las alturas del macizo entre frondosos pinares y vastas panorámicas. Abordamos la vertiente sur hasta Pedro Bernardo y penetramos en el valle del Tiétar. En el ecuador de la jornada hacemos parada con mesa y mantel en Piedralaves para degustar la rica gastronomía serrana. No pueden faltar en el menú unas ricas patatas revolconas, con sus torreznos, y el crepitar de las carnes servidas en su punto.

Con energías renovadas reemprendemos la marcha en dirección a Casavieja y Mijares. Nos aguarda uno de los pasos montañosos más soberbios del Sistema Central. La carretera se eleva rápido; la temperatura desciende a la misma velocidad. En invierno es habitual encontrar una cascada de hielo en una de las

curvas de la cara norte. El paso de la borrasca Juliette en los primeros días de marzo de 2023 ha dejado nieve en las zonas altas de umbría. Disfrutamos como niños. Es, sin lugar a dudas, la etapa reina de la jornada. El regreso a Navaluenga se convierte en un plácido trámite. Cerramos el periplo reencontrándonos con el Alberche y las aguas que nos vieron partir. ¡Rutón!

La cena la Posada del Agua, ponedrán el broche de oro para un fin de semana extraordinario. El esmero con el que os cuidarán los anfitriones representa a la perfección el tipo de alojamiento que buscamos los motoviajeros: establecimientos con encanto, trato cercano, pasión por el detalle…