La Región de Murcia es uno de esos destinos que sorprende a cualquier motoviajero que se adentra en sus carreteras. Montañas, barrancos de colores imposibles, pueblos tranquilos y miradores que parecen sacados de otro planeta forman parte de un recorrido perfecto para una escapada sobre dos ruedas. Esta ruta, con salida en Aledo y paso por Sierra Espuña, los Barrancos de Gebas y Bullas, es ideal para quienes buscan una experiencia completa: curvas, naturaleza, gastronomía y un entorno que invita a disfrutar sin prisa.

El punto de partida es el Hotel Mirador de Aledo, un alojamiento con encanto y espíritu motorfriendly Ruralka. Su ubicación, en pleno entorno natural y a las puertas de la sierra, lo convierte en un lugar idóneo para arrancar la jornada. Tras un buen desayuno y con la moto lista, empieza un día cargado de paisajes cambiantes y carreteras de lo más entretenidas.

El primer tramo conduce hacia Sierra Espuña, probablemente uno de los espacios naturales más reconocidos de Murcia. La carretera asciende entre bosques de pinos, curvas suaves y vistas que se abren cada vez más según se gana altitud. Es un tramo muy agradecido para cualquier tipo de moto, perfecto para entrar en calor y empezar a sentir el ritmo de la ruta.

La parada imprescindible aquí es la Estación Meteorológica, un punto con panorámicas amplias donde merece la pena detenerse unos minutos. Desde este mirador natural se aprecia la magnitud de la sierra y la belleza del entorno, una combinación que invita a hacer fotos y simplemente respirar el aire limpio de montaña.

Continuando por la sierra, la carretera atraviesa Casa Rosa y llega más adelante a El Berro, un pequeño núcleo rural que conserva todo el encanto de los pueblos de la zona. Es un buen sitio para estirar las piernas y disfrutar del contraste entre la motocicleta y la tranquilidad del entorno. Aquí el tiempo parece detenerse, y las montañas acompañan cada paso.

Desde El Berro, la ruta continúa hacia El Niño para después tomar el desvío al Mirador de los Barrancos de Gebas, uno de los grandes tesoros paisajísticos de Murcia. El acceso final incluye una pequeña pista de tierra sencilla, apta para cualquier moto rutera o trail.

El esfuerzo se ve recompensado al llegar al mirador: un paisaje casi lunar, formado por barrancos blancos, ocres y formas erosionadas que recuerdan a un pequeño “Cañón del Colorado” murciano. Es uno de esos lugares que dejan huella, perfecto para contemplar y fotografiar.

De vuelta al asfalto, la ruta avanza hacia Bullas, donde Borrego Canalla ofrece una comida deliciosa y un ambiente ideal para recargar energía. Platos con identidad local, trato cercano y una localización perfecta para hacer una pausa larga.

Después de comer, el recorrido pasa por el Salto del Usero, un enclave natural conocido por su belleza. Aunque el acceso está regulado, merece la pena acercarse a contemplar el entorno.


El último tramo continúa hacia Zarzadilla de Totana y atraviesa la zona de Casas del Purgatorio, donde las carreteras se vuelven más suaves y el paisaje se tiñe de dorado al atardecer.

La ruta finaliza en Aledo, de nuevo de vuelta al hotel Mirador del Aledo para cerrar un recorrido variado y perfecto para quienes buscan una jornada completa entre naturaleza y carretera alojándonos en un hotel con encanto motorfriendly perfecto.